Descripción
Las frutas y hortalizas frescas han sido tradicionalmente percibidas como productos genéricos, identificados por su origen, variedad, aspecto o precio. Sin embargo, la aparición de marcas reconocibles por el consumidor final ha abierto nuevas posibilidades de diferenciación en el sector agroalimentario. Este libro analiza el valor de marca en los alimentos frescos desde la perspectiva del consumidor, tomando como referencia marcas como Plátano de Canarias, Zespri y Kumato. A través de ellas se estudian dimensiones como la notoriedad, la calidad percibida, la singularidad, la responsabilidad social corporativa, la lealtad y la disposición a pagar un precio superior. Con un enfoque académico y comercial, la obra ofrece claves útiles para comprender cómo se construye valor de marca en frutas y hortalizas y por qué la marca puede convertirse en una herramienta estratégica para empresas, cooperativas, distribuidores y profesionales del marketing agroalimentario.

